Ya protestaba de niño, llorando a todas horas. Su nombre no nos importa, pero le pusieron el sobrenombre de Lutero (muy graciosos y cultos los chavales de hoy en día). No le hizo falta colgar nada de la puerta de ninguna iglesia, sino agenciarse el mérito del otro. Su protesta era efímera, oral.
Cuando decidió plasmarla en papel le dieron el nombre de "Hoja de Reclamaciones".
Thursday, December 20, 2007
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
0 comments:
Post a Comment